¿Cómo se celebra?

 Esta celebración comienza a organizarse desde principios del mes de octubre, cuando el comité sale cada fin de semana a las casas de los choferes para invitarlos a participar en esta celebración y recolectar la cooperación de los choferes. Se busca a arreglistas para que hagan la portada y adornen la iglesia.

La celebración se realiza el primer fin de semana de diciembre. Todos los choferes lavan y limpian muy bien su carro para después adornarlo con flores y una imagen de la Virgen.




Aproximadamente a las 12:00 a.m., todos los choferes comienzan a prepararse para ir a la gasolinera del mirador, donde le cantan las mañanitas a la Virgen de Guadalupe que se encuentra ahí. Se les ofrece un poco de ponche y tamales a los choferes. Alrededor de las 2:00 a.m., los choferes suben en peregrinación a bordo de sus unidades hacia la iglesia de Santa María de Guadalupe. Una vez que llegan a la iglesia, los choferes estacionan sus unidades en los alrededores de la iglesia y van a la capilla a esperar que sea la hora de ir a misa. Mientras esperan, se les ofrece tamales y ponche que es donado por algunos choferes. Mientras disfrutan de esta comida, observan la danza de Los Doce Pares de Francia y la quema de los llamados “Toritos”. La disco se encarga de seguir invitando a más gente a pasar y poniendo música para las personas que están ahí.




A las 5:00 a.m., los choferes se vuelven a reunir para comenzar a organizarse y salir en procesión hacia la iglesia para escuchar la misa. Durante esta procesión, la danza de “Los doce pares de Francia” acompaña en el recorrido, así como la música de viento, mientras se lanza pirotecnia al cielo, iluminándolo de diferentes colores. Un grupo de choferes lleva la Portada para ofrecerla en la iglesia. Una vez que la Portada llega, se coloca en el altar y los choferes se preparan para la misa. Al inicio de la misa, se pide por todos los choferes, tanto vivos como difuntos. En esta misa, los choferes agradecen a la Virgen por permitirles seguir trabajando y haciendo lo que les gusta.



Al finalizar la misa, el sacerdote sale a bendecir las unidades con agua bendita. Mientras tanto, en el atrio de la iglesia, podemos observar nuevamente la danza de Los Doce Pares de Francia. Una vez que el sacerdote termina de bendecir las unidades, los choferes vuelven a su casa a descansar un poco. Después, se les invita a un desayuno organizado por uno de los encargados, donde conviven con los demás choferes y pasan un momento agradable.




Después de este desayuno, los choferes se despiden y agradecen entre ellos, dando así por terminada esta celebración dedicada a la Virgen de Guadalupe, la santa patrona de los choferes.

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